Una laguna, un pueblo perdido y el horror acechando


Por Eva Matarazzo

Escrita y dirigida por María Emilia Ladogana, Ballet acuático está ambientada en un pueblo alejado con muy pocos habitantes. El espacio elegido es la laguna en la que se realizará la «XXI Fiesta de la Rana». En este contexto, un grupo de jóvenes impulsadas por la hija del Intendente, preparan un número de ballet acuático que será el broche de oro del evento. Pero el peligro acecha de cerca, al  mismo tiempo que tiroteos y desgracias en una ruta cercana amenazan con la integridad de las participantes y, peor aún, con la del ballet.

Con el transcurso de las escenas, lo que comienza siendo una aparente comedia, se va oscureciendo y el clima festivo y pintoresco se torna sombrío. Y aunque todos callan aquello que saben, mientras el tiempo pasa con una aparente e inocente placidez, en este universo de pequeñas cosas y vidas provincianas los habitantes se ven encerrados en un entorno agobiante, como si estuvieran atrapados en el fondo de la laguna sin poder salir de su miserable realidad. 

Rocío Domínguez, Vanina Dubois, Julia Gárriz, Leo Martínez, Luciano Kaczer y Catalina Napolitano, conforman un parejo  elenco, que ya venía trabajando desde el año  2016, cuando estrenaron Que sea verano, también de María Emilia Ladogana.

Los personajes están perfectamente delineados, cada une con sus particularidades. Es interesante además, ver el arco por el que atraviesan les actores, partiendo de situaciones más absurdas o naif, hasta llegar a momentos de mayor densidad dramática.

El espacio escénico está muy bien resuelto, con elementos muy sencillos, como cajas de vidrio o peceras con objetos iluminados provenientes del fondo de la laguna, que representan ese universo entre natural y contaminado, y al mismo tiempo otorgan belleza estética a la puesta. Asimismo, existe otro espacio superior, al que solo accede uno de los personajes (El lechero), y que funciona como un panóptico, desde donde el lacayo del Intendente observa y controla todo lo que ocurre en el plano inferior.

El movimiento y el ritmo escénico están también super logrados, sumado a las coreografías que potencian lo ridículamente festivo y el encuentro de estos seres que terminan bailando el mismo baile.

Ballet acuático es una propuesta  altamente recomendable y puede verse todos los sábados de junio a las 20 hs. en el Cultural Thames (Thames 1426, CABA).

 

Ficha técnico-artística

Dramaturgia: María Emilia Ladogana
Actúan: Rocío Domínguez, Vanina Dubois, Julia Gárriz, Leo Martínez, Luciano Kaczer, Catalina Napolitano.
Movimiento: Romina Padoan
Diseño de vestuario: Nadia Sandrone
Diseño de escenografía: Laura Copertino
Diseño de luces: Leandro Crocco
Música: Pedro Berreta
Diseño y fotografía: Ansilta Grizas
Asistencia de escenografía: Lucero Abbate
Producción: Sofía Boué
Directora asistente: Virginia Azzaretti
Dirección: María Emilia Ladogana