Por Eva Matarazzo


Del teatro me tendrán que sacar con los pies para adelante”

Tal vez sea esta frase de Ingmar Bergman el punto de partida de esta historia íntima, que reflexiona sobre la propia actividad del artista en su ambiente cotidiano: el teatro. Porque Después del ensayo plantea una aguda introspección sobre el arte teatral y sus mecanismos, llevando también la vida al mismísimo escenario.

Bergman, considerado uno de los más grandes directores de cine de todos los tiempos, sentía una enorme pasión por el teatro y dirigió 125 producciones teatrales entre 1938 y 2002. Sus puestas dejaron el rastro de humo que deja el escenario, algunos minutos grabados, críticas, fotografías, memoria.

Dirá el gran director sueco: “Para mí, el Dramaten es el principio, el final, y casi todo lo que hay en medio (…) Cada día, después de ensayar, me gusta quedarme a solas en el escenario y sumergirme en el silencio del teatro vacío… Para reflexionar sobre el trabajo, en estas horas que separan la mañana de la tarde… Debo de haberme quedado dormido… No sé, cuando miro a mi alrededor, no lo reconozco. Misteriosamente, de forma difusa, algo ha cambiado”.

Después del ensayo, versión teatral y adaptación de la película homónima para TV (1984), podría pensarse en este sentido como una especie de testimonio del prolífico artista, una profunda confesión en la que se percibe el paso del tiempo, la sabiduría y la templanza que brindan los años. 

En el marco de su programación de verano, el Teatro Picadero reestrenó esta maravillosa pieza, que es junto a Escenas de la Vida Conyugal, quizás una de las más autobiográficas de Bergman. Dirigida por Daniel Fanego y protagonizada por Osmar Núñez, Vanesa González y Silvina Sabater, se presenta los lunes a las 20 hs.

Vogler (un director experimentado) que está montando por enésima vez la obra El sueño (de Strindberg), Ana (una joven actriz), y Raquel (una gran actriz en decadencia, madre de Ana), son los personajes de esta historia en la que se borran los límites entre el sueño y la vigilia. En este universo, por momentos onírico y en el que emergen viejos fantasmas, se produce un interesante cruce entre el presente y el pasado provocados por el amor y el deseo.

De manera acertada, la puesta de Daniel Fanego exhibe su origen. Su estética posee la misma paleta de colores y ciertos elementos escenográficos, de utilería y de vestuario  que los de la película, pero con una mirada contemporánea.

En este caso el montaje plantea mayores retos relacionados con la actuación. Mientras en la película se recurre al primer plano sobre los rostros de los actores, acrecentando las reflexiones profundas, la naturaleza del teatro no permite esa herramienta. Sin embargo, la tensión dramática se sostiene todo el tiempo en esta versión, dado el minucioso trabajo de Osmar Núñez, con excelentes matices y transiciones; la impactante presencia y jugada labor de Silvina Sabater y la frescura y naturalidad de Vanesa González. Hay además un atractivo punto y contrapunto que genera un adecuado equilibrio en escena.

Para concluir, podemos decir que Después del ensayo, no es sólo una obra para gente de teatro o artistas, sino que va más allá de ello. Porque nos habla a la vez de cuestiones esenciales e inherentes a la existencia del ser humano, como la tragedia del desamor, la soledad y el paso inexorable del tiempo.


FICHA TÉCNICO ARTÍSTICA

Autoría: Ingmar Bergman
Actúan: Vanesa González, Osmar Núñez, Silvina Sabater
Diseño de vestuario: Daniela Dearti
Diseño de escenografía: Diego Siliano
Diseño De Iluminación: Horacio Efrón
Diseño gráfico: Diego Heras
Asistencia de dirección: Luna Pérez Lening
Dirección: Daniel Fanego

TEATRO PICADERO
Pasaje Santos Discépolo 1857. CABA
Teléfonos: (+54 11) 5199 5793
Web: http://www.teatropicadero.com.ar/
Entrada: $ 11.000,00 – Lunes – 20:00 hs