Una historia al más puro estilo de David Mamet

Por Eva Matarazzo

Polifacético, ecléctico, David Mamet, es considerado uno de los dramaturgos contemporáneos más relevantes. En su última obra teatral La culpa (2017), aparecen asuntos recurrentes en su escritura, como son el abuso de poder y los juicios mediáticos, a los que se añaden otros como el conflicto entre los principios legales y los morales.

En La culpa la trama gira en torno a un psiquiatra que es llamado a declarar en favor de un paciente responsable de cometer una masacre. Su argumento es que el juramento hipocrático le impide hablar, pues para hacerlo tendría que revelar el contenido de sus sesiones con uno de sus pacientes. Su moral profesional y su orgullo le dificultan doblegarse ante lo que piensa que es una campaña de difamación. Como dice en un momento el personaje: “La prensa necesita historias con una víctima y un monstruo. Ayer el monstruo era mi paciente, pero eso ya no es noticia. Ahora él es la víctima y yo el monstruo”. Por ello, ante su negación a declarar, su carrera, su ética y sus creencias son cuestionadas, desencadenando una espiral de acontecimientos que arrasan no sólo con su vida sino también con la de la persona a quien más ama en el mundo, su mujer.

Una estructura dramática articulada en base a escenas de dos personajes (el psiquiatra con su mujer, con su abogado y con el abogado defensor de su paciente), conforman las piezas de este rompecabezas que se va ensamblando. A partir de estos brillantes duelos dialécticos se cuestionan los cuatro pilares de la mayoría de las sociedades contemporáneas: su sistema judicial, los medios de comunicación, la medicina y la religión.

Estrenada en Estado Unidos hace un par de años, su título en inglés, «The penitent», parece el reflejo de algún versículo del Levítico o tal vez el reflejo de un Job que no sufre enfermedades corporales sino la descomposición social, matrimonial y existencial en un mundo sin consuelo. La versión local que se presenta actualmente en el Centro Cultural de la Cooperación, cuenta con la dirección de Hugo Urquijo y con traducción de Adriana Salonia.

Hugo Urquijo, quien hace algunos años había dirigido la obra Oleanna, también de David Mamet, (en la que se presentaba un supuesto caso de abuso en la universidad, entre un profesor y su alumna), propone una atrapante puesta de La culpa. En ambas obras la información que recibe el espectador se va dosificando, hasta develar el enigma, donde finalmente la verdad sale a la luz.

El espacio escénico en este caso está delimitado por una línea de luces led que forman un cuadrado y que va cambiando de tonalidad. En el fondo se proyectan imágenes fotográficas y pictóricas referidas a los lugares donde se desarrolla la acción, y que se funden al final de cada cuadro. Una mesa y un par de sillas serán los únicos elementos escenográficos en escena, que actúan de manera funcional de acuerdo a los requerimientos del montaje, y con una estética de estilo contemporáneo, al igual que el vestuario.

Diego De Paula, Adriana Salonia, Martín Urbaneja y Gabo Correa, encarnan a los distintos personajes de esta historia. Son muy interesantes los diálogos que mantiene Daniel (Diego de Paula), con su abogado (Martín Urbaneja) y con el abogado defensor (Gabo Correa), como una especie de ping pong verbal, muy bien logrados. Las escenas con su mujer (Adriana Salonia) tienen un tono más dramático que va in crescendo con el transcurrir de la pieza.

Si bien comienza como un drama filosófico, la trama finalmente se resuelve como un thriller  psicológico, y este factor sorpresa es lo que termina siendo inquietante.

Una obra que nos invita a reflexionar, con una mirada bastante escéptica, sobre el estado social y moral de nuestro tiempo, y sobre cómo nuestra vida se ve sacudida por el espectáculo mediático y legislativo. Por otro lado, deja al descubierto cómo «la culpa”, instituida desde la religión judeo-cristiana, actúa de alguna manera en el inconsciente y puede llegar a manipular nuestras acciones.

Ficha técnico artística
Autoría: David Mamet
Traducción: Adriana Salonia
Actúan: Gabo Correa, Diego de Paula, Adriana Salonia, Martín Urbaneja
Diseño de vestuario: Carolina Marafioti
Diseño de escenografía: Sebastián Sabas
Diseño de luces: Horacio Novelle, Hugo Urquijo
Diseño Audiovisual: Toma Virtual, Liliana Romero, Norman Ruiz
Redes Sociales: Isidoro Sorkin
Fotografía: Gabriel Machado
Diseño gráfico: Nacho Marmarides
Asistencia de dirección: Eliana Sánchez
Prensa: Duche&Zarate
Producción general: Adriana Salonia
Dirección: Hugo Urquijo
Duración: 65 minutos

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN
Corrientes 1543 CABA
Teléfonos: 5077-8000 int 8313
Web: http://www.centrocultural.coop
Entrada: $ 450,00 – Viernes y Sábado – 22:15 hs –