“La Julita”: un clásico resignificado en clave argentina

Por Eva Matarazzo

La Julita
, dirigida por Pablo Finamore, se inscribe en la tradición de las relecturas críticas de los clásicos. Retoma La señorita Julia, de August Strindberg y desplaza su núcleo dramático hacia la Argentina de 1978, en plena dictadura militar. El dramaturgo sueco había quebrado con la tragedia clásica y el drama burgués al inaugurar un drama moderno, donde lo íntimo irrumpe como motor del conflicto y la acción se suspende para dar lugar a la densidad psicológica. Julia, personaje atravesado por los mandatos sociales y de clase, encarna la tensión entre deseo y destino, entre pulsión individual y condicionamiento estructural. Finamore recoge esa herencia y la recontextualiza en un escenario marcado por la represión política y la violencia social, intensificando la vigencia del clásico.

La cocina de la estancia bonaerense, espacio doméstico y laboral, se convierte en un territorio de disputa simbólica. Allí, Julita —hija de un militar apodado “El Embajador”— irrumpe en la rutina de los trabajadores y desencadena un enfrentamiento que expone la fragilidad de los vínculos humanos bajo un sistema opresivo.

Las actuaciones de Daniela Rizzo, Jonás Volman, Sang Min Lee y Ezequiel Martelliti sostienen con fuerza la densidad psicológica de los personajes. El deseo, la culpa y la violencia emergen como pulsiones inevitables, revelando la degradación de los vínculos en contextos autoritarios. El vestuario atemporal y la escenografía mínima refuerzan la universalidad del conflicto, mostrando que lo que ocurre en esa cocina excede lo íntimo y se convierte en metáfora de una sociedad dominada.

El telón de fondo del Mundial de 1978 introduce un clima de euforia nacional, pero la dictadura permanece latente, insinuada más que explicitada. Lo que se enfatiza son las violencias que atraviesan los vínculos sociales y de género: la violencia de clase, que impone obediencia, y la violencia ligada al rol de la mujer, cuya transgresión de los límites establecidos la expone a una degradación aún mayor. En ese entramado surge Julita, figura que aparenta fortaleza pero revela una profunda fragilidad emocional. Su personaje concentra las tensiones de poder, deseo y sometimiento, mostrando cómo lo reprimido termina estallando en el espacio íntimo.

Inspirada en un hecho real ocurrido en una estancia bonaerense en 1978, La Julita despliega en escena un violento enfrentamiento entre trabajadores rurales que se convierte en una cartografía emocional. El texto, con un registro que oscila entre lo formal y lo vulgar, propone un juego verbal incisivo que intensifica la tensión dramática. A lo largo de la obra, los personajes transforman sus modos de vincularse, revelando cómo las identidades se fracturan bajo el peso del contexto. Julita encarna una pulsión destructiva implacable, mientras el chofer de su padre ambiciona ocupar un lugar social del que siempre fue excluido, condensando en ese espacio cerrado y asfixiante las tensiones de clase y género.

La puesta circular y despojada refuerza la sensación de clausura, obligando al espectador a situarse en el corazón del conflicto. Este dispositivo escénico, que dispone al público rodeando la acción, lo convierte en testigo cercano e incómodo de las tensiones que atraviesan a los personajes. Al circundar la cocina, los espectadores son interpelados y, de algún modo, implicados en la trama: participan de la intimidad de los gestos y las miradas, y comparten la atmósfera opresiva que pesa sobre los cuerpos en escena. Así, la obra intensifica la percepción de que los personajes cargan con el peso de su propia existencia, proyectando esa carga hacia quienes los observan y generando un efecto de inmersión que trasciende lo representacional para convertirse en experiencia crítica.

La Julita se presenta los viernes a las 21.30 hs en La Carpintería Teatro (Jean Jaurès 858).

Ficha técnico/artística:

Sobre textos de:August Strindberg
Dramaturgia: Pablo Finamore
Actúan: Ezequiel Martelliti, Sang Min Lee, Daniela Rizzo, Jonas Volman
Asistencia de dirección: Ezequiel Martelliti
Prensa: Valeria Franchi
Producción general: Equipo De Trabajo La Julita, Ezequiel Martelliti
Dirección: Pablo Finamore
Agradecimientos:
Román Lamas, Marcelo Nacci, Facundo Ramírez, Ivan Vitale
Duración: 65 minutosLA CARPINTERÍA
Jean Jaures 858
Viernes – 21:30 hs – Hasta el 26/06/2026 y Del 10/07/2026 al 17/07/2026