Un dispositivo poético-teatral que nunca se detiene


Por Eva Matarazzo

«Hay un sinfín de matices. Depende sólo del punto de vista escogido. Lo único que no es válido es una interpretación unilateral, porque todo puede verse siempre desde el punto de vista inverso.» – Pina Bausch

En la evocadora atmósfera de una ciudad costera, donde los recuerdos emergen y se entrelazan, se desarrolla Las lágrimas de los animales marinos, una obra con dramaturgia y dirección de Toto Castiñeiras, que se presenta en la sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes hasta el próximo domingo 15 de diciembre.

La narrativa sigue a un joven que, acompañado por dos de sus amigues, enfrenta la muerte de su abuelo. Este viaje desata un proceso de reconciliación postmortem, donde la subjetividad de los recuerdos y las heridas no cicatrizadas emergen con la fuerza de las mareas.

La obra se divide en dos tiempos: el presente, donde el nieto regresa a una playa conocida debido a una desgracia familiar; y el pasado, donde el abuelo detalla fragmentos de su vida hasta su final, rodeado por el mar. En un día frío, con balcones vacíos y una ciudad envuelta en un clima indefinido, Castiñeiras teje un recuerdo fragmentado donde el ayer y el hoy se cruzan, culminando en un encuentro imaginario con una bestia marina dormida al sol.

A través de situaciones breves que rompen con la lógica lineal, la historia es guiada por un narrador cuya perspectiva varía constantemente, ayudando a los espectadores a encontrar significado en la trama. La dramaturgia se enriquece con numerosas acciones físicas, creando un dispositivo poético que sumerge la obra en un ambiente onírico y de fantasía.

Las lágrimas de los animales marinos reúne los lenguajes del teatro, el clown, la danza, el musical y el circo, sumergiendo al público en una historia familiar narrada de manera distinta, donde el movimiento y los estímulos son constantes y lo irreal irrumpe en el universo cotidiano. La propuesta de Castiñeiras rompe con las convenciones tradicionales del teatro, apelando a una concepción rizomática en la que los componentes se interrelacionan continuamente, siguiendo los principios de interconexión, heterogeneidad, multiplicidad y ruptura asignificante, propios de las artes escénicas contemporáneas.

El elenco está compuesto por Chacha Alvarado, Guillermo Angelelli, Gregorio Barrios, Gonzalo Carmona, Payuca e Ignacio Torres, con música en vivo y la impactante voz de Julieta Laso. Acompañados por un numeroso grupo de intérpretes: Boris Bakst, Oliver Carl, Rocío García Loza, Lucía Gómez, Lucio Mantel, Marcelo David Martínez, Maximiliano Más, Damián Pleitto Castillo, Ezequiel Posse, Julieta Raponi, Consuelo Rodríguez Fierro y Jorge Thefs, que mediante diversas y disruptivas intervenciones representan a los animales marinos. Estos intérpretes presentan una diversidad de técnicas que enriquecen la obra con un lenguaje escénico impactante y multifacético, desplegando una variedad de disciplinas y recursos que incluyen música, acrobacia, performance, clown y danza.

El director, Toto Castiñeiras, reconocido por su paso por el Cirque du Soleil, construye una dramaturgia donde el lenguaje físico cobra protagonismo. Sin embargo, su énfasis en el despliegue acrobático y la catarata de acciones a veces se agota y deja en segundo plano la potencia dramática del relato familiar. Aún así, en medio de tanto despliegue y euforia, hay momentos más íntimos que se agradecen, como el monólogo de Chacha Alvarado, en su papel de la vecina, que brilla con intensidad, logrando emocionar profundamente y añadir un toque de humor, al igual que Payuca, como amiga del joven, que también aporta memorables momentos. Guillermo Angelelli, interpretando al abuelo, habita su personaje con una rica paleta de matices y emociones, destacándose notablemente con su presencia escénica y un conmovedor baile final.

Las lágrimas de los animales marinos narra una pequeña historia a través de un viaje sensorial, donde la musicalidad de los cuerpos en constante movimiento invita al público a construir su propia interpretación a partir de las múltiples acciones y significados desplegados. La obra se destaca por sus procedimientos narrativos basados en la acción, y la combinación de humor y tristeza en escenas paralelas, creando un mundo habitado por criaturas fantásticas. La poética física y la música en vivo desempeñan roles fundamentales, mientras que el vestuario y los dispositivos escénicos también contribuyen significativamente en la creación de este universo tan lúdico y particular.

 

 


Ficha técnico artístico

Texto: Toto Castiñeiras
Actúan: Chacha Alvarado, Guillermo Angelelli, Gregorio Barrios, Gonzalo Carmona, Payuca, Ignacio Torres
Intérpretes: Boris Bakst, Oliver Carl, Rocío García Loza, Lucía Gómez, Julieta Laso, Lucio Mantel, Marcelo David Martínez, Maximiliano Más, Damián Pleitto Castillo, Ezequiel Posse, Julieta Raponi, Consuelo Rodríguez Fierro, Jorge Thefs
Diseño de vestuario: Daniela Taiana
Diseño de escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez
Músico En Escena: Lucía Gómez, Julieta Laso, Lucio Mantel, Maximiliano Más
Diseño De Iluminación: Alejandro Le Roux
Asistencia de escenografía: Agustin Justo Yoshimoto
Asistencia de iluminación: Damian Monzon
Asistencia de vestuario: Villeke
Asistencia de dirección: Vanesa Campanini, Esteban de Sandi Sansiviero
Productor Del Tnc: Romina Ciera, Sofhi García J, Lucía Quintana
Colaboración artística: Leonela Petrizzo
Coreografía: Luciana Acuña
Puesta en escena: Toto Castiñeiras
Dirección: Toto Castiñeiras
Composición Musical: Lucio Mantel

TEATRO NACIONAL CERVANTES
Libertad 815-Capital Federal – Buenos Aires – Argentina
Teléfonos: 4816-4224

Web: http://www.teatrocervantes.gob.ar/

Entrada: $ 6.000,00 – Domingo, Jueves, Viernes y Sábado – 20:00 hs – Hasta el 15/12/2024