Mandinga

(La capilla del Diablo…)

Cuenta la leyenda que a finales del S XIX, un terrateniente de origen europeo, semianalfabeto y católico ferviente -que vivió en Corrientes- tuvo una hija que falleció, pero no estaba muerta. Una carreta que transportaba troncos se salió del eje y aplastó a la niña, quien quedó inconsciente. El padre se volcó a la oración, haciendo todo tipo de promesas a Dios para que la muchacha pueda despertarse. Al no obtener respuesta, pactó con el Diablo hacer una capilla en su nombre y como insulto mayor al altísimo, la hizo bendecir por un cura.

A partir de este mito rural surge este espectáculo en donde se indaga en la siguiente pregunta: ¿qué pasa con los cuerpos hoy? Este es un país con infinidad de cuestionamientos, silencios y catástrofes vividas en “los cuerpos”. Buceando en las respuestas es que Mandinga es, ahora, un hecho escénico. Poner el cuerpo, ocupar el espacio, la calle, la sala, la escena. ¿Qué otra cosa hace, si no, quien actúa? ¿Qué otra cosa, si no, es finalmente el teatro? Habitar el espacio. Y por detrás del presente se tejen recuerdos, se filtran historias de cuentos de abuelas y relatos escuchados a escondidas entre la peonada y el personal doméstico en el campo. Historias de monte, infierno y ataduras.

Dice Guillermo Parodi:
“Supe de la historia de una capilla dedicada al Diablo. Negra y sin ventanas. En medio de una plantación de naranjos. Con ese material, histórico, propio real y mítico se fue gestando este espectáculo. Desde la dramaturgia hace décadas y en acto ahora. ¿Cómo? En los cuerpos de las actrices y actores, ahí convive el encuentro. Relevando el artificio, volviéndolo atemporal, eterno y atávico a su vez. El espacio y el sonido crean un universo reconocible.

Escribí esta pieza hace más de dos décadas. En la época en que, en este país, una crisis social terminaba con la salida de un presidente en helicóptero. Mientras, en la plaza, entre gases, sablazos, balas de goma y de las otras, un pueblo reclamaba “que se vayan todos” En ese caos aparecen imágenes y noticias que no están lógicamente relacionadas pero que forman parte de un imaginario recurrente y claro… Cromañón aún arde en la retina… Por aquel entonces, otra noticia resonaba en radios y televisores (aún las redes no copaban tanto la circulación de información):

Una joven actriz y bailarina, había perdido su vida en el incendio de una sala de ensayos. Murió quemada, en un accidente poco claro. Finalmente, en las escaleras del Congreso de la Nación, entre gases y explosiones un hombre moría en cámara, mientras un periodista le acercaba el micrófono. El hombre pedía abrazar a su hijo antes de irse. Podía verse la ausencia de ese cuerpo en el abrazo imaginario que se dibujaba. Y de vuelta las llamas quemaron la Plaza Congreso.

Cuerpos, fuego, ausencias y muerte. Tópicos que viajan atravesando todavía la memoria, dando forma a este espectáculo hoy, cuando parece que el país vuelve a estar al rojo vivo”.

Ficha técnica:
Actores por aparición
Lorena Szekely Calavera (el santo)
Lucía Palacios Dolores Velásquez (hija de Alcibíades)
Lucas Soriano Don Ángel (el cura)
Marcelo Rodríguez Alcibíades Velásquez (terrateniente)
Julia Funari Crecencia (la nana)
Camilo Parodi Toribio Velásquez (hijo de Alcibíades)
Natalia Rey Magdalena (hija de la nana)
Dramaturgia y dirección: Guillermo Parodi
Trabajo corporal de actores: Sofía Ballvé
Asistencia de dirección: Macarena Lopez
Diseño de vestuario: Jorgelina Herrero Pons
Diseño de escenografía: Fernando Díaz
Realización de vestuario y escenografía: Talleres del Teatro Argentino de La Plata – TACEC
Diseño de luces: Guillermo Parodi – Fernando Díaz
Composición y producción musical: Juan Pablo Martini
Músicos: Piano: Juan Pablo Martini – Fuelle: Nahuel del Valle – Voz: Camilo Parodi
Canción final en off: Guillermo Parodi
Prensa: Paula Simkin
Diseño de imágen: Mariana Melinc
Diseño gráfico: Leandro Almendro
Redes: @mandingalacapilladeldiablo

Estreno: 9 de marzo a las 22h
Funciones: sábados 22 hs

Teatro del Pueblo
(Lavalle 3636)
Sala Somigliana

Entradas: Alternativa teatral
$7000/ Descuentos para jubilados, estudiantes y vecinos.